Puntuación del agente: 79 ⓘEl agente literario que representa al autor asigna la puntuación del manuscrito a partir del análisis integrado de los veintiséis informes que valoran sus parámetros de calidad y su potencial comercial.
Poemario contemporáneo de fuerte identidad literaria que utiliza la metáfora de la caída para explorar duelo, amor, memoria, rutina, ironía cotidiana y fragilidad humana. Voz madura, culta y personal, con combinación eficaz de lirismo, pensamiento y observación narrativa. Proyecto sólido para catálogo de poesía actual exigente.

SINOPSIS. Son caídas: accesorios de disturbios (2026) con prólogo de Ángela Serna, es un poemario que trata la imprevisible vida humana a través de la metáfora de la caída, revelando en distintas situaciones cotidianas nuestra condición de inconsistencia y al tiempo de posibilidad. Se adentra en territorios donde el descenso —físico, emocional o simbólico— revela algo que permanece oculto: la vulnerabilidad del amor, del tiempo, de la memoria que se despedaza, de una amistad que se transforma o del duelo sin defensas, entre otros. La obra articula cuatro capítulos con distintas formas de caídas: las generosas, que nacen del afecto y la intimidad; las astutas, que dialogan con el paso de los días y la repetición de lo cotidiano; las absurdas, donde la existencia se vuelve un territorio impreciso; y las fugaces, que capturan tránsitos entre remotas posibilidades. El libro alterna escenas domésticas con reflexiones, episodios de confusión con situaciones de humor y ternura, y una mirada hacia la manera irreflexiva en que habitamos mente, cuerpo y tiempo en situaciones cotidianas. Para finalizar, se puede decir que estas caídas no se presentan nunca como derrotas, si no como aperturas y accesorios para nuevas posibilidades, como movimientos inevitables que obligan a comprender desde otro ángulo los disturbios personales soportados. Género: Poesía Sub-géneros: Existencialismo cotidiano

Sobre el autor
Roberto Pérez de Arenaza Alaña
Roberto Pérez de Arenaza Alaña nace, trabaja y reside en Vitoria-Gasteiz desde el año 1971. Es licenciado en Sociología Industrial, Urbana y Política por la EHU-UPV, así como graduado en Educación Social por la UNED. Posee un Máster AENOR en EFQM y otro en Dirección de Recursos Humanos. Ha trabajado como animador sociocultural y como voluntario en asociaciones de jóvenes. En la actualidad participa como voluntario en un programa de Cáritas para dar conversación y enseñar lengua castellana a personas inmigrantes. Su trabajo en la actualidad se centra en la enseñanza. Presenta el poemario Son caídas: accesorios de disturbios, su tercera obra poética, tras publicar Naftaleno (Cuadranta, 2024) y anteriormente bajo pseudónimo Intrafecto (Círculo Rojo, 2023), alternando su formación literaria con prácticas profesionales en el campo de la Sociología y la Educación. Ha participado en las últimas ediciones del Festival Internacional de Poesía de Vitoria-Gasteiz Poetas en Mayo, y es miembro de Krelia, Asociación de Creadores Literarios de Álava, así como del grupo literario Klan-destin@s y la Tribu, situados en su ciudad natal. En su lenguaje poético mezcla ternura y desamor, crítica social, la tristeza más delicada y, especialmente, la ironía de lo cotidiano, así como la convivencia con la reconstrucción de la memoria y la siempre inoportuna muerte. Sus versos insatisfechos pueden leerse con frecuencia bajo algún enigma que se escapa o el humor.
Reflexiones del autor
Roberto Pérez de Arenaza Alaña
No sé cuándo comenzó exactamente la caída. Quizá fue un gesto mínimo, unas palabras que no dije, un desorden sobrevenido, un temblor que no contemplé. Ha habido momentos en que he estado descendiendo por pura inercia. ¿Quién no se ha caído nunca sin advertirlo? Hay libros que nos elevan, que buscan altura como si la claridad estuviera siempre arriba, tocando el firmamento. Son caídas, en cambio, nace cuando algo cede, se rompe o agota, cuando son necesarios accesorios para estos disturbios personales. Pero caer no es un accidente: es la búsqueda de una salida, distinguir con precisión las derrotas o despedirse con consciente nitidez. En estas páginas lo extraordinario y lo cotidiano se tocan, se contaminan, se explican mutuamente. Quizá por eso este libro no se dirige a ninguna cumbre, sino hacia otros equilibrios donde se abren fisuras e imágenes sin control aparente. Y sin embargo, no siento que estas caídas toquen fondo del todo, sino que abren espacios donde nos vamos acostumbrando al vértigo. Porque caer no es hundirse: es vivir lo que nos sostiene y lo que no se puede explicar; es el misterio de la incierta humanidad que nos habita. Compongo poemas para no desaparecer mientras caigo, para entender qué parte de mí sigue buscando, incluso cuando todo parece terminado; estos versos son fragmentos recogidos durante el descenso. Ahora sigo en algún punto intermedio preparando el siguiente impacto, pero sin creer que es un error, una torpeza, injusticia o un mal cálculo.
The Review
Son caídas. Accesorios de disturbios.
Libro de poesía consistente, con voz reconocible y notable capacidad para convertir escenas ordinarias en reflexión simbólica. Combina inteligencia verbal, sensibilidad emocional e ironía sin perder cohesión temática. Especialmente atractivo para lectores de poesía contemporánea de fondo humano y lenguaje elaborado.
PROS
- 1. Voz poética madura y diferenciada
- 2. Alta coherencia conceptual del conjunto
- 3. Equilibrio entre emoción e inteligencia
- 4. Calidad literaria superior a la media
CONS
- 1. Público objetivo minoritario y especializado
- 2. Exige lector atento y receptivo
- 3. Comercialidad menor fuera del circuito poético










