Puntuación del agente: 79 ⓘEl agente literario que representa al autor asigna la puntuación del manuscrito a partir del análisis integrado de los veintiséis informes que valoran sus parámetros de calidad y su potencial comercial.
Novela de imaginación poderosa y clara vocación de alcance internacional, que articula ciencia, colapso social y dilema moral en una estructura coral de gran impacto. Su premisa, audaz y contemporánea, sostiene una lectura intensa, inquietante y editorialmente muy atractiva.

SINOPSIS. Un experimento en el CERN libera un pulso de energía que atraviesa el planeta. Y de pronto, las drogas, los medicamentos, todo aquello que alteraba la mente y el cuerpo, se convierte en azúcar inofensiva. Para Julieta, la científica argentina que vio el código imposible antes de la explosión, esto no es un milagro: es una advertencia. Para el Mono, un sicario mexicano que lo pierde todo en una noche, es la prueba de una invasión silenciosa. Para Benjamín, un hombre roto escondido en las sierras de Córdoba, es el inicio de una revelación que no pidió. Y para Franklin Harper, presidente de Estados Unidos, es el comienzo de la pesadilla geopolítica que siempre temió. Mientras el mundo se hunde en el caos, una pregunta resuena en cada rincón del planeta: ¿quién, o qué, nos está desarmando? Cuando el segundo rebote convierte el alcohol en agua y el tabaco en hierba inerte, la humanidad descubre la verdad más aterradora: no es un ataque. Es una respuesta. A un mensaje que enviamos hace décadas, escondido en un disco de oro, viajando más allá del sistema solar. El azúcar de Dios es una novela sobre lo que sucede cuando el universo nos mira de verdad, nos quita las muletas y nos obliga a preguntarnos: si perdemos todo lo que usamos para escapar de nosotros mismos… ¿qué queda?

Sobre el autor
Alberto osvaldo Blanco
Alberto Blanco nació hace cincuenta años en Argentina y reside en Tortuguitas, provincia de Buenos Aires. Desde joven encontró en la lectura un territorio propio, y esa vocación lo llevó a participar en talleres literarios donde comenzó a forjar su voz narrativa. Su camino como escritor es el de quien escribe porque necesita hacerlo, no porque el sistema lo haya empujado hacia ello. Trabajador y lector incansable, construyó su obra al margen de los circuitos académicos, con la honestidad de quien escribe desde la vida real. El azúcar de Dios nació de una pregunta que me persiguió durante años: ¿qué pasaría si desapareciera todo aquello que usamos para huir de nosotros mismos? No es una pregunta abstracta para mí. Crecí en el conurbano bonaerense y vi de cerca cómo la droga arrasaba con personas que conocía, amigos de la infancia, gente de mi barrio. Esa herida no se cierra. Y mi mente, en lugar de resignarse, empezó a imaginar: ¿y si hubiera una solución radical? ¿Y si alguien, o algo, simplemente lo borrara todo de un golpe? Ahí apareció la segunda idea, que para mí es el corazón de la novela. Las sondas Voyager viajan por el espacio cargando un disco de oro con lo mejor de la humanidad: música, saludos, imágenes de niños y paisajes. En 2024 publicó su primera novela, El año del espejo, a través de la plataforma Kindle Direct Publishing, dando el paso de llevar su escritura al lector sin intermediarios. Su obra ha sido presentada a concursos de la envergadura del Premio Clarín de Novela y el Premio Alfaguara, dos de las convocatorias literarias más prestigiosas del mundo hispanohablante, lo que refleja tanto la ambición de su escritura como la confianza en su propio trabajo. El azúcar de Dios es su segunda novela y representa una nueva etapa en su narrativa: más madura, más arriesgada y más personal. Una historia que nació de las calles de su infancia y llegó hasta los confines del universo, fiel a su convicción de que la literatura más honesta surge de la experiencia vivida y no de los libros leídos.
Reflexiones del autor
Alberto osvaldo Blanco
El azúcar de Dios nació de una pregunta que me persiguió durante años: ¿qué pasaría si desapareciera todo aquello que usamos para huir de nosotros mismos? No es una pregunta abstracta para mí. Crecí en el conurbano bonaerense y vi de cerca cómo la droga arrasaba con personas que conocía, amigos de la infancia, gente de mi barrio. Esa herida no se cierra. Y mi mente, en lugar de resignarse, empezó a imaginar: ¿y si hubiera una solución radical? ¿Y si alguien, o algo, simplemente lo borrara todo de un golpe? Ahí apareció la segunda idea, que para mí es el corazón de la novela. Las sondas Voyager viajan por el espacio cargando un disco de oro con lo mejor de la humanidad: música, saludos, imágenes de niños y paisajes. Les mostramos al universo nuestra cara más luminosa. Pero ¿qué pasaría si una conciencia alien recibiera ese mensaje, nos observara, y decidiera ayudarnos? ¿Si intentara quitarnos lo que nos hace daño, sin entender que la libertad, incluso la libertad de destruirnos, es parte de lo que somos? Esa es la tragedia silenciosa de El azúcar de Dios: una intervención bienintencionada que nos enfrenta con lo peor y lo mejor de nuestra naturaleza. Una historia sobre el dolor, el libre albedrío, y la pregunta incómoda de si estamos listos para ser quienes realmente somos.
The Review
El azúcar de Dios
Novela de especulación científica con clara ambición comercial y un planteamiento de alto impacto. La estructura coral, el trasfondo moral y la tensión geopolítica sostienen un relato inquietante, contemporáneo y visual, capaz de atraer a lectores de thriller, ciencia ficción y ficción de ideas con proyección internacional.
PROS
- 1. Premisa poderosa de gran impacto narrativo y comercial
- 2. Buen equilibrio entre ciencia, tensión y dilema moral
- 3. Estructura coral con amplitud visual y dramática
- 4. Imaginario contemporáneo con proyección internacional clara
CONS
- 1. Algunos pasajes expositivos podrían ganar mayor condensación
- 2. Ciertos secundarios admiten desarrollo emocional más profundo
- 3. El cierre puede ampliar algunas implicaciones finales










