Tras de ti cosí las sombras
Clara Biedma conoció a Tomás en una etapa de tránsito, cuando aún creía que el amor podía reorganizar el mundo con la misma facilidad con la que se ordena una habitación desordenada. Durante años compartieron proyectos, silencios y una intimidad construida sobre la promesa de un futuro común. Clara amaba a Tomás con una entrega serena, convencida de que la constancia era la forma más alta de pasión. Sin embargo, la estabilidad comenzó a resquebrajarse cuando Tomás empezó a ausentarse emocionalmente, refugiado en ambiciones profesionales que lo alejaban del presente compartido. Clara, lejos de confrontarlo de inmediato, optó por recomponer cada grieta en silencio: justificó retrasos, minimizó desatenciones y cosió, una a una, las sombras que se interponían entre ambos. La ruptura no llega d…